Bueno en eso estaba cuando paso al lado de un taxi que para en un grifo, pensé que habia una posibilidad de que el pasajero abriera la puerta cuando este pasando, asi que procure pasar rapido.
Cuando estoy a medio metro del taxi y a 30km/h ocurre lo que temía. No tuve tiempo ni espacio para virar, el timón izquierdo chocó contra la puerta lo que hizo que perdiera el control y yo continúe por inercia hacia delante. Ya me imaginaba una fractura o algo de sangre al menos, pero nada. A esa velocidad, cuales son las posibilidades de que a pesar de ser frenado por una gruesa baranda amarilla solo tenga un dedo lastimado? Si bien el dedo aun me duele, pudo haber sido mucho peor. Al menos eso respondió a mi pregunta: aun no estoy listo para una nueva bicla.
Queda claro que por alguna razón el MEV aún me quiere.

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